HISTORIA DEL FESTIVAL
"El Festival Nacional del
Bambuco se inició en honor a San
Juan Bautista.
Un santo de la antigua Europa
cristiana, que los españoles
trajeron a América".
El término OPITA, es una
expresión empleada generalmente,
para designar al hombre
procedente u oriundo del
departamento del Huila, en el
extremo sur del Magdalena.
OPITA, a diferencia del
gentilicio de Huilense, comporta
un sentido esencialmente,
cultural, como quiera que define
al habitante del Huila en sus
características más
tradicionales, tales como
laboriosidad, sencillez y
honradez, sin dejar de lado
cierta tendencia a la ingenuidad
y a la pasividad.
La palabra OPITA procede de la
expresión "OPA", empleada
frecuentemente por el huilense,
hasta hace poco, para saludar a
quién se encontraba
ocasionalmente; del mismo modo
que hoy se emplean las formas
"que hubo", "que hay", "hola".
En efecto, ante el encuentro con
alguien en un mismo camino, por
ejemplo, lo acostumbrado era
decir "opa" sin llamar a la
persona por el nombre. En el sur
del Departamento aún se emplea
esta expresión de saludo, que
como lo indica el Diccionario de
la Lengua (1994) es una voz para
levantar, ¡aupa!, ¡upa!.
HISTORIA
Desde la época de la colonia,
las Fiestas de San Juan y San
Pedro, constituyen nuestra más
orgullosa Tradición Cultural del
Huila. Nacida de costumbres
rurales y pueblerinas, esta
celebración permanece como
recuerdo de viejas tradiciones.
El Festival Nacional del Bambuco
se inició en honor a San Juan
Bautista. Un santo de la antigua
Europa cristiana, que los
españoles trajeron a América.
En 1790 el gobernador de esta
provincia, don Lucas de Herazo
ordeno la celebración de una
fiesta especial como acción de
obediencia al Rey de España. Se
trataba de un jolgorio que se
prolongaba durante 10 días en el
mes de junio ordenándose una
serie de actividades en las que
intervenía el pueblo. Una de
estas actividades era corrida de
toros. También había
participación de mojigangas que
vienen a corresponder hoy día a
las comparsas que debían contar
con la participación del pueblo.
Estas fiestas nacieron con el
fin de celebrar "La Jura". Así
se le llamaba entonces a la
actividad de obediencia y
respeto al Rey de España.
Participaban todos los pueblos
del departamento regido por la
parroquia de cada uno. La
tradición se extendió a punto de
que el San Juan era una fiesta
rural y el San Pedro una fiesta
urbana; pero ambas estaban
unidas por varios días de
regocijos continuos.
Las fiestas duraban antiguamente
ocho días distribuidos así: el
24 de junio San Juan, el 25 San
Eloy, el 26 San Eloicito, el 27
San Churumbelo, el 29 San Pedro,
el 30 San Pablo y el primero de
Julio, San Pablito, San
Churumbelo y San Churumbelito.El
San Juan, 24 de junio, las
campesinas amanecían estrenando
en aguas de olán florido,
vistosos collares de peonías
espaciados con cuentecitas de
azabache, escotes con
pasamanerías y muchos encajes y
perendengues.
Se celebraba en los campos,
generalmente en forma de paseos
familiares o de grupos, a la
orilla de un río donde se
establecía una "ranchería",
luego del paseo, el asado
tradicional.
El San Pedro 29 de junio se
celebraba en el casco urbano del
poblado y se caracterizaba por
la cabalgata, la descabezadura
de gallo, la vara de premio, la
pólvora, aguardiente y música
con la banda de viento. La
segunda etapa de las fiestas
sampedrinas surge a partir de
1952; se celebro en las antiguas
instalaciones del club social
con una animada fiesta, donde se
presento en sociedad un conjunto
de rajaleñas. Sin embargo los
primeros indicios de la fiesta
se remontan a 1956, donde se
organizo el primer desfile
típico por las calles de la
ciudad.
Todos estos antecedentes, dieron
pie a aprobar la Ordenanza 064
(27 de diciembre de 1960).
Ordenando a la dirección de
Turismo la organización del
Reinado del Bambuco, abrir
concursos con premios a los
mejores conjuntos musicales,
danzas folclóricas, carrozas,
así como autorizando a la
Licorera y al fisco
departamental a cubrir los
gastos de la organización de la
fiesta y los de las candidatas
participantes en el Reinado.El 7
de diciembre de 1959 la asamblea
Departamental del Huila aprobó
la Ordenanza No.44. Por la cual
se fomenta el Festival Típico
del Huila y se crea la Junta
Folclórica Departamental. Así
como autorizando a la Licorera y
al fisco departamental a cubrir
los gastos de la organización de
la fiesta y los de las
candidatas participantes en el
Reinado.
Dan fe a su legalización el
nacimiento de las Fiestas del
San Juan y del San Pedro para
celebrar "la jura" u obediencia
al Rey de España Carlos IV y la
ordenanza 064 de 1960 que
ordenaba "a la dirección de
turismo la organización del
Reinado del Bambuco, abrir
concursos con premios a los
mejores conjuntos musicales,
danzas folclóricas, carrozas.
<<VOLVER